Me habían dicho que Marsella no merecía la pena que se había vuelto muy peligrosa. Tuvimos una guía de argentina que hizo que nos encantara Marsella. Todo lo que contó, como lo hizo, los descansos y las ganas que le puso cambió totalmente la idea con la que iba.
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Me habían dicho que Marsella no merecía la pena que se había vuelto muy peligrosa. Tuvimos una guía de argentina que hizo que nos encantara Marsella. Todo lo que contó, como lo hizo, los descansos y las ganas que le puso cambió totalmente la idea con la que iba.